Medición
Estandarizada
Aplicación oral de instrumentos validados, preservando sus preguntas, escalas y criterios.
EscuchaDetectaDecide
Medición de agosto 2026 · cierre de campaña 28 de agosto
Contrastadas con tu línea base CEAL-SM 2025.
Porcentaje de personas en riesgo no óptimo dentro de cada dimensión.
Índice de bienestar · últimos 12 meses.
Barra relativa al tema más mencionado.
Priorizadas por impacto sobre dotación afectada.
NOMI Mental Care
NOMI Mental Care convierte la medición del bienestar en una capacidad de escucha, prevención y seguimiento. Combina instrumentos estandarizados con preguntas abiertas y análisis semántico para reconocer señales de bienestar y malestar emocional, revelar patrones en poblaciones amplias y recuperar el contexto que una encuesta tradicional deja fuera.
Al comparar mediciones sucesivas, permite observar cómo evolucionan esas señales y orientar los recursos hacia rutas claras de prevención, apoyo y cuidado. En el entorno laboral, complementa el CEAL-SM/SUSESO: trabaja sobre sus resultados agregados y añade contexto y continuidad para traducir la medición oficial en acciones concretas y revisables, sin reemplazarla ni modificarla.
NOMI Mental Care
Aplicación oral de instrumentos validados, preservando sus preguntas, escalas y criterios.
Análisis independiente de preguntas abiertas y conversaciones para reconocer cómo se viven las exposiciones psicosociales, qué procesos aparecen asociados y qué experiencias, preocupaciones, factores protectores o temas emergentes atraviesan a la organización.
Integración de resultados respetando la lógica de cada instrumento: niveles de riesgo por dimensión en el CEAL-SM y bandas de bienestar o malestar en los módulos NOMI. Esta lectura se transforma en información clara para comprender y actuar:
NOMI transforma señales dispersas en información trazable para orientar apoyos, priorizar intervenciones y activar oportunamente rutas de promoción, prevención, riesgo o rescate.
Interacción
natural por voz
Interacción breve desde llamada telefónica
o llamada de WhatsApp
Dashboard con riesgo CEAL-SM, Bienestar y Tendencias
Insights agregados sobre manifestaciones, procesos y factores protectores
Priorización de medidas, Seguimiento y Alertas bajo protocolo
La voz integra señales cognitivas, fisiológicas y neuromotoras que dejan microhuellas capaces de revelar cambios en el estado humano. Esta capacidad se sustenta en investigación del Center for Voice Intelligence & Security (CVIS) de Carnegie Mellon University.
La seguridad no es una capa que se agrega al final:
está en el diseño de cada implementación, desde qué se mide hasta quién accede y por cuánto tiempo.
Interacciones breves, naturales y compatibles con la operación cotidiana. Menos dispositivos, menos intervención y menor exposición innecesaria de las personas.
Minimización de datos, acceso restringido, trazabilidad y medidas técnicas de seguridad forman parte de la arquitectura de cada implementación.
Antes de operar se define qué se mide, para qué, quién accede, cuánto tiempo se conserva la información y qué ocurre frente a una alerta. Las decisiones sensibles permanecen sujetas a reglas conocidas y supervisión humana.
La Ley N.º 21.719, que entra en vigencia el 1 de diciembre de 2026, eleva sustancialmente las exigencias sobre tratamiento de datos personales, incluyendo datos relativos a salud, perfil biológico y biometría.
Más a fondo
Cada medición combina un instrumento estandarizado con preguntas abiertas. El instrumento entrega una escala comparable en el tiempo; las preguntas abiertas recuperan el contexto que una encuesta cerrada pierde. Sobre esa misma muestra de voz NOMI analiza qué se dice y cómo se dice, y contrasta el resultado con la línea base de cada persona, no con un promedio ajeno.
El programa se apoya en instrumentos validados y de uso extendido: CEAL-SM para riesgo psicosocial, WHO-5 para bienestar, PHQ-A y GAD-7 para síntomas depresivos y ansiosos, y C-SSRS cuando el protocolo lo requiere. La selección se ajusta al objetivo de cada organización y a la periodicidad acordada.
El resultado que llega a la organización es siempre agregado: mapas de riesgo, tendencias y temas emergentes, nunca respuestas individuales. La atención de una persona ocurre en un circuito separado y confidencial, con acceso restringido y trazabilidad de cada consulta.
La puesta en marcha parte por acordar alcance, instrumentos y protocolo de derivación. Sigue una medición inicial que fija la línea base, y desde ahí el programa entra en cadencia: mediciones periódicas, lectura de resultados con los equipos y seguimiento de las medidas comprometidas.
¿Tienes preguntas? Aquí están las respuestas que más nos piden.
NOMI es una plataforma modular de inteligencia artificial que transforma interacciones humanas (principalmente voz y lenguaje) en señales útiles para comprender estados, anticipar riesgos y orientar decisiones. Sus módulos se especializan en desafíos como fatiga, alcohol, drogas y salud mental, adaptándose al contexto de cada organización.
NOMI permite detectar información que normalmente requiere controles aislados, autorreportes o procesos difíciles de escalar, utilizando interacciones breves y de baja fricción. La tecnología puede integrarse a canales cotidianos y convertir esas señales en alertas, índices, tendencias y protocolos de acción.
Hablar involucra simultáneamente respiración, fonación, coordinación neuromuscular y procesos cognitivos. Cambios en estos sistemas pueden producir microvariaciones acústicas que los algoritmos analizan y comparan con modelos de referencia para identificar señales asociadas a determinados estados.
Seguridad y Protección de Datos. La seguridad no es una capa que se agrega al final: está en el diseño de cada implementación, desde qué se mide hasta quién accede y por cuánto tiempo.
Baja invasividad. Las interacciones son breves, naturales y compatibles con la operación cotidiana. Menos dispositivos, menos intervención y menor exposición innecesaria de las personas.
Protección desde el origen. Minimización de datos, acceso restringido, trazabilidad y medidas técnicas de seguridad forman parte de la arquitectura de cada implementación.
Protocolos antes que automatismos. Antes de operar se define qué se mide, para qué, quién accede, cuánto tiempo se conserva la información y qué ocurre frente a una alerta. Las decisiones sensibles permanecen sujetas a reglas conocidas y supervisión humana.
Preparada para el nuevo estándar chileno. La Ley N.º 21.719, que entra en vigencia el 1 de diciembre de 2026, eleva sustancialmente las exigencias sobre tratamiento de datos personales, incluyendo datos relativos a salud, perfil biológico y biometría, y refuerza principios como proporcionalidad, seguridad y protección de datos desde el diseño.
En términos simples: la persona habla, NOMI procesa la señal y entrega un resultado interpretable. La interacción puede realizarse mediante teléfono, radio, aplicación, web u otros canales definidos para el proyecto; después, la plataforma procesa la información y la transforma en índices, alertas o información para seguimiento.
Depende del módulo y del diseño operacional. En aplicaciones como NOMI Fatigue, una muestra de voz puede obtenerse en aproximadamente 30 a 60 segundos, permitiendo evaluaciones breves sin interrumpir significativamente la operación.
La plataforma permite desarrollar capacidades específicas de detección y screening. Actualmente los principales focos son fatiga y deterioro del estado de alerta, alteraciones compatibles con alcohol, alteraciones asociadas a sustancias y señales de bienestar o malestar mediante NOMI Mental Care. Cada módulo utiliza una metodología propia y debe validarse para su población y contexto de uso.
No debe entenderse como una máquina que diagnostica personas a partir de su voz. NOMI genera señales, clasificaciones o screenings que apoyan decisiones preventivas y protocolos previamente definidos. En Mental Care, por ejemplo, los resultados provienen de instrumentos estandarizados, análisis de contexto y reglas trazables, con revisión profesional cuando corresponde; la biometría se mantiene como una capa diferenciada que requiere validación específica.
No necesariamente. Uno de sus principales atributos es aprovechar infraestructura ya disponible (como teléfono, radio, app, web o canales corporativos) reduciendo hardware adicional y fricción para las personas. La arquitectura específica se define según las condiciones técnicas y de seguridad de cada organización.
La seguridad se diseña desde el origen. En los módulos biométricos, NOMI privilegia el procesamiento de atributos derivados y evita el almacenamiento de voz cruda; además contempla anonimización o seudonimización, minimización de datos, control de accesos y trazabilidad. Cuando una solución requiere contenido semántico (como Mental Care) el tratamiento y conservación se delimitan expresamente según su finalidad y protocolo.
Ese no es el modelo preventivo diseñado para los pilotajes. La gobernanza planteada considera finalidad preventiva, autorización informada, acceso restringido, exclusión de decisiones disciplinarias automáticas y revisión humana ante alertas relevantes. El protocolo de respuesta debe quedar definido antes de comenzar la operación.
No una grabación ni un conjunto de datos difíciles de interpretar. NOMI puede entregar, según cada solución, índices de riesgo, alertas, dashboards, tendencias individuales o agregadas, comparaciones temporales y activación de protocolos, además de integrarse con otros sistemas mediante interfaces tecnológicas. La salida se diseña en función de la decisión que el cliente necesita tomar.
Un piloto es una implementación controlada que permite comprobar que la tecnología funciona correctamente en la población, condiciones y operación reales del cliente. No es solo una demostración: define población, metodología, línea base o referencia, criterios de éxito, gobernanza de datos, reportabilidad y mecanismos de validación antes de escalar.
Lo podemos explicar en cinco movimientos: definir qué queremos detectar → seleccionar población y método de comparación → configurar NOMI y los protocolos → medir en terreno → validar resultados y ajustar el modelo operativo. Por ejemplo, un piloto de fatiga puede comparar los resultados de NOMI con una línea base individual y con instrumentos externos aceptados, para establecer umbrales útiles antes de su despliegue.
El pilotaje permite pasar de una hipótesis tecnológica a un modelo operacional validado. A partir de sus resultados se pueden ajustar umbrales, reportería, protocolos e integraciones y avanzar hacia una implementación escalable, configurada para las necesidades del cliente. La plataforma está concebida como SaaS y admite parametrización específica por organización, operación o población.
NOMI busca que señales humanas que hoy llegan tarde, fragmentadas o simplemente pasan inadvertidas puedan convertirse en información útil para detectar antes, comprender mejor y actuar a tiempo.
¿Quieres ver NOMI en acción? Agenda una demo y descubre todo lo que la voz puede revelar.
Center for Voice Intelligence and Security (CVIS), Carnegie Mellon University (EE.UU)
Supporting NOMI’s voice-based prevention ecosystem
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